Guía dental · San Martín
Guía dental para tu familia
Aprende a cuidar tu sonrisa y la de los tuyos, paso a paso.
Lo que crees vs. la realidad
Toca cada tarjeta para descubrir la realidad.
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Mito
«Si no me duele nada, no necesito ir al dentista».
RealidadEl dolor suele aparecer tarde. Las caries iniciales y la gingivitis muchas veces no duelen. Cuando aparece el dolor, el daño puede ser más profundo y el tratamiento más complejo. Una revisión cada 6 meses ayuda a detectar a tiempo.
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Mito
«Los tratamientos dentales siempre duelen».
RealidadHoy se busca que el paciente esté cómodo: anestesia local, técnicas suaves y mucha paciencia. Si sientes miedo, cuéntanoslo y avanzamos a tu ritmo.
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Mito
«Perder dientes es normal por la vejez».
RealidadCon buenos hábitos y controles, tus dientes pueden acompañarte toda la vida. La pérdida dental suele relacionarse con caries y enfermedad de las encías sin tratar, no con la edad en sí.
Más allá de la sonrisa
La salud de tus encías se relaciona con la salud del cuerpo. La investigación asocia la enfermedad de las encías con problemas cardiovasculares y con la diabetes.
Dientes sanos y bien alineados trituran mejor los alimentos y ayudan al inicio de una buena digestión.
Una mordida desbalanceada puede contribuir a tensión en mandíbula y cuello y a dolores de cabeza. La valoración indica si la ortodoncia es una opción para ti.
Rincón para padres
Acude pronto si tu hijo presenta dolor repentino o nocturno, hinchazón, manchas blancas u oscuras en los dientes, o si recibe un golpe en la boca. Respirar por la boca o rechinar los dientes también merece una revisión. Si un diente se sale por un golpe, llama de inmediato.
No uses al dentista como castigo o amenaza. No restes importancia a los dientes de leche: una infección puede afectar al diente definitivo que viene debajo. No esperes a los 6 años: la primera visita es al salir el primer diente o al cumplir un año.
Es un tratamiento que guía el crecimiento de los maxilares, normalmente en la etapa escolar (alrededor de los 6 a 10 años, según cada caso). Puede reducir la necesidad de tratamientos más complejos en el futuro. Es progresivo y suele causar solo una leve presión o molestia los primeros días.
Cuando un niño respira por la boca de forma constante, la lengua no estimula el paladar. Esto puede contribuir a un paladar estrecho, mordida cruzada y dientes apiñados. Si lo notas, consulta también con su pediatra.
Prevenir es cuidar
El valor de la prevención
Cuidar a tiempo suele costar mucho menos que reparar después. Compara con los precios de nuestro consultorio.
Comparación con los precios referenciales de nuestro consultorio; el costo final depende de cada caso.
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